Para cuestiones de contexto, dejo aquí un pequeño enlace para conocer más sobre este autor argentino, nacionalizado mexicano: http://enriquedussel.com/Home_cas.html
Soy un estudiante más, en ocasiones siento esa pereza enorme que se despierta cuando nos dicen "deben leer para la próxima clase...". Es duro, lo sé, y también sé que en algún momento de la vida lo han pensado, sin embargo, he aprendido que la disposición es clave para llevar a feliz término todas esas cosas que se nos imponen, pero que de alguna manera aportan a nuestra vida académica. Bueno, ese es el caso de esta lectura, particularmente, no hay pereza, no hay desánimo, pero por algún motivo, no logro conectarme con ella, siento que me hablan en otro idioma, por lo tanto, esta entrada no será más que mi percepción de lo poco que creo haber entendido, y adicionalmente un poco de mis pensares, yo sé que al alguien, en este universo tan chico, le puede servir, y tras el conversatorio que tendré el día de mañana, vendrá una segunda parte con muchísimo más contenido, sé que así será.
Por ahora, quisiera centrarme en esa parte del etnocentrismo, para mí, un claro reflejo colectivo de las conductas individuales. ¡SOMOS EL CENTRO, pero por favor, si somos los mejores de este planeta de mediocres!
Bueno, supongo que esa ha sido la mentalidad de todos los que se creen el centro, en este caso Europa. Y pues no podemos negar que han marcado la pauta en diferentes áreas, comenzando por la colonización. Sin embargo, me atrevería a decir que este fenómeno no se da solo por lo posición que toman los del "centro", sino también por la actitud que adaptan todos los lugares periféricos, o ¿es que acaso en nuestro bello y amado país las marcas que puntean en el mercado no son todas las extranjeras?
Dejo la reflexión abierta, y que seamos nosotros, los de la periferia, los encargados de mostrar que no tiene porqué haber solo un centro.